Esta reforma integral se desarrolla en una vivienda ubicada en un pequeño edificio de protección arquitectónica en Bogotá. El inmueble se encontraba en pleno proceso de demolición cuando cambió de propiedad, lo que convirtió la actuación en una oportunidad para recuperar su valor patrimonial.
La propuesta se basa en la puesta en valor de los materiales originales, recuperando los suelos de madera existentes y conservando las carpinterías de madera maciza como elementos identitarios. Los muros de granito adquieren un papel protagonista, reinterpretados mediante juntas de vidrio que introducen un lenguaje contemporáneo y mejoran la continuidad espacial. El resultado es una vivienda que equilibra memoria y modernidad, reforzando el carácter original del edificio.