Esta intervención se desarrolla en una vivienda de 82 m² situada en un remonte de una finca antigua, que contaba con unas excelentes condiciones de iluminación natural y una distribución originalmente amplia.
La propuesta opta por una intervención que mantiene la distribución original de la planta y centra los esfuerzos en la mejora de la calidad espacial y material. En este sentido, se recupera la bóveda, elemento característico que aporta identidad y refuerza el carácter del conjunto.
El lenguaje adoptado es sobrio y respetuoso, permitiendo que la luz y los elementos constructivos originales adquieran protagonismo y definan la atmósfera de la vivienda.